Un cachorro saludable presentará un buen apetito durante su periodo de desarrollo y crecimiento, y en general esta predisposición al alimento continuará durante el resto de su vida. Sin embargo, hay ocasiones en las cuales tu cachorro no quiere comer. Si esto te sucede, pon atención a las posibles causas y qué hacer con su falta de apetito.
SE ESTÁ ACOSTUMBRANDO A SU NUEVO HOGAR
Muchos bebés pueden sentir ansiedad cuando son separados de su madre. Cuando un cachorro llegue a tu hogar, bríndale un espacio cómodo y sé comprensivo porque está sintiendo grandes cambios en relación al lugar en donde nació. Para hacerlo sentir bien en su nuevo hogar, dale de comer 3 veces al día, siempre a las mismas horas y en el mismo lugar. Pon a su alcance agua fresca en todo momento y fíjate que sus croquetas sean del tamaño adecuado para su boquita.
ATRAVIESA EL PROCESO DE DENTICIÓN
Los dientes son muy importantes para un perro. Pero su aparición puede causar molestia en los perritos. Te recomendamos humedecer su alimento para que sea más fácil de morder y tragar. Conoce más sobre cómo alimentar a tu travieso aquí.
PUEDE TENER PARÁSITOS
Este es un motivo frecuente de la falta de apetito. Un pequeño es muy curioso y su sistema inmune apenas se está desarrollando. Por lo cual es propenso a contraer algún tipo de parásito durante sus juegos y paseos. Estos parásitos pueden ser intestinales y provocan vómito, diarrea y pérdida de apetito. También puede tratarse de pulgas o garrapatas, aunque estos parásitos se encuentran en su piel, causan malestar en tu pequeñito. Si crees que se trata de este motivo, acércate donde tu veterinario para que te recomiende el mejor tratamiento antiparasitario.
ESTÁ LASTIMADO
Tu mimado puede dejar de comer porque sufrió algún golpe, o siente dolor. Si crees que este es el motivo de su falta de apetito, asegúrate de que no se encuentre herido o enfermo. Acércate donde tu veterinario de confianza para que lo examine y determine si existe una lesión o enfermedad que le pueda causar malestar.






