¿CÓMO LO LOGRAN?
Los perros son sensibles a las emociones de los humanos a través de su olfato, las hormonas, expresiones faciales y el tono de voz; esto les permite receptar información sensorial emocional de sus dueños como también de otros animales. ¿Ahora entiendes por qué el vínculo con tu mimado de cuatro patas es tan fuerte? Tu peludito puede detectar tu alegría, ansiedad y tristeza.
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Además él descubre el estrés; este sentimiento de tensión pasa inadvertido por las personas, pero no por nuestros compañeros caninos. Los perritos reconocen fácilmente este estado de ánimo y lo demuestran notoriamente en su comportamiento, pasan de estar tristes a enfadados en tan solo un segundo. Recuerda que la ansiedad provoca intranquilidad en los canes. No te sorprendas si tu peludito crea medidas de protección, lo único que busca es defenderse de cualquier peligro.
Así que ya lo sabes, los peluditos sienten emociones y son sensibles a ellas. Tu can puede contagiarse fácilmente de tus cambios de ánimo y tener un comportamiento variable. Para canalizar esas emociones pon en práctica actividades recreativas que los ayudarán a ti y tu mimado de cuatro patas a ser más felices.





